Diferencia entre aval bancario y seguro de caución

Aquí tienes 9 ventajas del seguro de caución frente a los avales bancarios

Que tu empresa goce de una buena salud financiera es imprescindible para competir en cualquier mercado. Por ello, las empresas están cada vez más obligadas a hacer malabares para no sufrir financieramente y buscan nuevos medios para presentar garantías. Uno de ellos es contratar un seguro de caución.

En este artículo queremos dar a conocer las diferencias entre aval bancario y seguro de caución y conocer las ventajas económicas de este último para las empresas.

Elegir entre aval bancario o seguro de caución

Para elegir entre un seguro de caución o aval bancario, lo primero que se debe conocer son sus significados.

El aval bancario es un medio financiero donde el banco actúa como avalista, es decir, que responderá ante un tercero en caso de que el avalado (el cliente) no cumpla con sus obligaciones contractuales.

El seguro de caución es una póliza de seguro regulada por el artículo 68 de la Ley de Contratos de Seguro, donde la compañía aseguradora actúa como avalista y se asegura el cumplimiento de una obligación por parte del tomador.

Ventajas de la caución frente al aval

Según sus definiciones, la finalidad de ambas parece ser la misma cubrir el fiel cumplimiento de un contrato u obligación. No obstante, hay grandes ventajas del seguro de caución en cuanto a trámites y condiciones se refiere, por ejemplo:

  1. Es más económico. El precio de la póliza de caución suele ser menor que el de un aval bancario.
  2. Sin gastos de estudio, apertura o cancelación para el tomador de la póliza.
  3. No computa riesgo en CIRBE, por lo que no incrementa la capacidad crediticia de la empresa.
  4. Se reduce el riesgo de endeudamiento con una entidad bancaria.
  5. No suele existir pignoración. Al contrario que en los avales bancarios, por norma general no se exige inmovilización de fondos.
  6. Es un gasto deducible y la cantidad asegurada no se refleja en el pasivo de la empresa.
  7. Normalmente, no se necesita acudir a notaría para formalizar la garantía.
  8. Es un proceso más ágil con la especialización de la aseguradora en caución y los modelos de certificados que se necesitan.
  9. No importa que tengas un aval bancario como garantía, se puede sustituir por un seguro de caución y recuperar el dinero pignorado.

Fácil elección

Conociendo estas ventajas es más fácil decantarse por los seguros de caución ante los avales bancarios.

Si necesitas presentar una garantía y quieres conocer estas ventajas de primera mano, no dudes en contactar con nosotros rellenando este formulario.

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